Noche sin estrellas, escondidas en la inmensa oscuridad,
en el negro azul de tu lejanía.
Surge el fuego, rompiendo el temor.
Inspirando tu latir en vuelos de mariposas de colores,
que refulgen en un molino continuo de vueltas sin final.
Espirales de rojizo resplandor en la batalla de tus ojos
que se oponen a derramar una lágrima más.
Nubes translúcidas que embellecen tu mirar,
espejismos de palabras olvidadas en el cáliz de la vida.
